Temascalcingo, Estado de México.- La Diócesis de Atlacomulco confirmó que dos sacerdotes resultaron heridos en la explosión de pirotecnia ocurrida durante la celebración de las Vísperas de la Fiesta Patronal de Nuestra Señora de la Luz, en la comunidad de Santa María Canchedá, municipio de Temascalcingo.
El accidente, ocurrido el 5 de septiembre, dejó un saldo de personas fallecidas y lesionadas, aunque las autoridades no han precisado el número exacto de víctimas.
En un comunicado oficial, el obispo de Atlacomulco, Adolfo Miguel Castaño Fonseca, expresó su "profundo pesar y consternación" ante la tragedia y ofreció su cercanía y solidaridad a las familias de quienes han fallecido.
"Los encomendamos a la misericordia de Dios, pidiendo que les conceda el descanso eterno y que dé fortaleza y consuelo a sus familiares", señaló el prelado.
Dos sacerdotes heridos reciben atención médica
El obispo informó que los presbíteros Fernando Chávez Cruz y Javier Sánchez Montes, quienes se encontraban en el lugar, han sido atendidos en un hospital. "Gracias a Dios, ambos se encuentran recibiendo atención médica especializada y se reportan fuera de peligro. En estos momentos están bajo supervisión del equipo médico tratante", indicó Castaño Fonseca, quien pidió al Señor "una pronta y completa recuperación".
El obispo invitó a todos los sacerdotes, consagrados, familias y fieles laicos de la diócesis a elevar oraciones por los fallecidos, por los heridos y por todas las personas afectadas: "Que nuestra oración se traduzca también en una presencia solidaria y fraterna junto a quienes sufren", añadió.
Solidaridad episcopal ante la tragedia
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), a través de un comunicado firmado por su presidente, el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, y el secretario general, el obispo auxiliar de México, Héctor M. Pérez Villarreal, expresó su "profunda tristeza" y se unió en oración y solidaridad con las familias de las víctimas y con los heridos.
"Expresamos de manera especial nuestro afecto y cercanía a nuestro hermano Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca, Obispo de Atlacomulco, y a toda la comunidad diocesana que acompaña en estos momentos a quienes sufren", señala el comunicado de la CEM.
La Conferencia del Episcopado hizo un llamado a las comunidades, parroquias, familias y organizadores de fiestas patronales para que extremen "todas las medidas de prevención y seguridad en el almacenamiento, traslado, preparación y uso de pirotecnia", y los exhortó a cumplir rigurosamente con las disposiciones de las autoridades correspondientes.
"Las fiestas patronales son una expresión muy querida de nuestra fe y de nuestras tradiciones. La pirotecnia y los fuegos artificiales forman parte, en muchos lugares, de estas celebraciones. Sin embargo, esta tragedia nos recuerda que debemos vivir nuestras fiestas con alegría, pero también con responsabilidad y prudencia. La vida y la integridad de las personas deben estar siempre por encima de cualquier tradición o celebración", afirmaron los obispos.
La tragedia en el contexto de las fiestas patronales
La comunidad de Santa María Canchedá se preparaba para celebrar la Fiesta Patronal de Nuestra Señora de la Luz cuando ocurrió la explosión durante las Vísperas. El obispo Castaño Fonseca encomendó a toda la comunidad a la intercesión de la Virgen de Nuestra Señora de la Luz, "para que acompañe a quienes hoy lloran, fortalezca a los heridos y sostenga con su maternal consuelo a todas las familias afectadas".
"Que este momento de dolor nos ayude a fortalecer una cultura de prevención y cuidado en nuestras comunidades, para que nuestras fiestas patronales sean siempre espacios de encuentro, fraternidad, fe y esperanza", concluyó el comunicado de la CEM.
Al corte informativo del lunes 7 de septiembre por la tarde, la cifra de personas fallecidas por la explosión de pirotecnia aumentó a 11, luego de que una de las personas heridas perdiera la vida mientras recibía atención médica, informó el gobierno del Estado de México.
De acuerdo con la Secretaría de Salud del Estado de México, un total de 82 personas han recibido atención médica por el incidente. De ellas, 62 ya fueron dadas de alta, ocho permanecen hospitalizadas, 11 fueron referidas a otras unidades médicas y una falleció.

