Puebla de los Ángeles, Puebla.- El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, conmemoró este 14 de junio sus 50 años de ministerio sacerdotal con una celebración eucarística en el Santuario Guadalupano del Seminario Palafoxiano. Al evento asistieron integrantes del gabinete estatal, autoridades municipales y representantes de la Iglesia católica, entre ellos el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri.
La ceremonia reunió a cientos de fieles, sacerdotes, seminaristas y miembros de movimientos católicos. También acudieron el alcalde de Puebla, José Chedraui Budib; la subsecretaria federal de Desarrollo Tecnológico, Celina Peña Guzmán; la secretaria de Bienestar estatal, Laura Artemisa García Chávez; la titular de Deporte y Juventud, Gabriela Sánchez Saavedra; el exgobernador Melquiades Morales Flores; la diputada federal Claudia Rivera Vivanco; y el representante del Congreso local, Pável Gaspar Ramírez. El gobernador Alejandro Armenta Mier no participó en la misa, pero asistió posteriormente a una comida privada junto con su esposa Cecilia Arellano Pérez y el exgobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
“Cristo ha vencido al mundo”: el mensaje del arzobispo
Durante su homilía, Sánchez Espinosa reconoció el contexto de dificultades: “Hoy vivimos, como en todo el mundo, dificultades; nuestro mundo muchas veces lo vemos polarizado, las ideologías que atacan la dignidad humana de la persona, las familias y el don sagrado de la vida”, expresó. Añadió: “Muchas veces pareciera que el mal avanza con fuerza y que la verdad se oscurece; sin embargo, quisiera recordarles con tanta convicción que el Señor no nos abandona. Cristo ha vencido al mundo y por eso no debemos perder la esperanza”.
El arzobispo convocó a la clase política, empresarios, académicos, medios de comunicación, artistas, científicos y familias a colaborar desde cada ámbito para promover el diálogo, la reconciliación y la formación en valores. Pidió convertirse en “constructores de paz y peregrinos de esperanza”. También dirigió un mensaje a los jóvenes: “No entreguen su vida a proyectos mezquinos ni a placeres pasajeros que terminan dejando vacío el corazón; no permitan que las nuevas tecnologías, el ruido constante y la superficialidad de nuestro tiempo les roben la capacidad de escuchar la voz de Dios”.
Sánchez Espinosa recordó su ordenación, ocurrida el 6 de junio de 1976, domingo de Pentecostés, de manos del entonces arzobispo de México, Ernesto Corripio Ahumada: “Postrado ante el altar junto con mis compañeros, invoqué con toda la iglesia la fuerza del Espíritu Santo y fui marcado para siempre con el carácter eterno del sacerdocio de Cristo”, dijo. Agradeció a Dios “por el don de la vida y por el inmerecido regalo de la vocación sacerdotal”.
El respaldo político y la pasarela electoral
La presencia de funcionarios morenistas generó un debate público. Medios locales señalaron que varios de los asistentes buscan posicionarse de cara a las elecciones de 2027 en Puebla. Entre ellos figuran Celina Peña Guzmán, Gabriela Sánchez Saavedra, Rafael Moreno Valle Buitrón y Laura Artemisa García Chávez. Esta última fue la seleccionada para emitir un mensaje de felicitación durante la comida, a pesar de no estar en el programa original. “Cincuenta años parecieran sencillos, pero muchos que tenemos arriba de esa edad sabemos lo que implica el servicio, el amor, el compromiso y el cambio que se hace en las familias poblanas. Donde hay amor está Dios”, declaró García Chávez.
El Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui Budib, ordenó una jornada de limpieza en el Seminario Palafoxiano tres días antes del festejo. Trabajadores de Limpia realizaron deshierbe, barrido y corte de césped en las banquetas del recinto. La administración municipal difundió fotografías de las labores como parte de la mejora de espacios públicos.
Reconocimiento del Vaticano y trayectoria del arzobispo
Durante la celebración, el primer secretario de la Nunciatura Apostólica, Antony Joseph Puthenpurayil, transmitió un mensaje del papa León XIV. “Felicitarlo por su dirigente y fecunda actividad apostólica, ejercida con generosa entrega y con la acordada solicitud pastoral con la que ha acompañado al pueblo de Dios mediante la palabra y el ejemplo como fiel dispensador de los misterios”, leyó el enviado.
Joseph Spiteri, nuncio apostólico, aseguró que desde el momento de su ordenación, el arzobispo debió meditar sobre las palabras “que nos llaman a descubrir la ternura de Dios para reconocer el don de la vida, para ser testigos de su amor en el mundo y así poder construir libremente, pero con decisión y con pequeñas acciones, una sociedad más justa, solidaria y fraterna”.
Marco Antonio González Bañuelos, rector del Pontificio Seminario Palafoxiano, destacó la labor del arzobispo “con sabiduría, cercanía y verdadera calidad pastoral”. Añadió: “Elevamos nuestras oraciones al Señor para que continúe concediéndole abundantes gracias, salud y fortaleza en el desempeño de su misión apostólica”.
Trigésimo tecer obispo y octavo arzobispo de Puebla
José Víctor Manuel Valentín Sánchez Espinosa nació el 21 de mayo de 1950 en Santa Cruz, municipio de Teotlalco, en la mixteca poblana. Ingresó al Seminario Palafoxiano en 1963. Se ordenó sacerdote en 1976 y luego se especializó en Sagrada Liturgia en el Pontificio Instituto Litúrgico San Anselmo en Roma.
En 2004, Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México. El 5 de febrero de 2009, Benedicto XVI lo designó octavo arzobispo de Puebla. Desde entonces, ha visitado en varias ocasiones las 330 parroquias de la arquidiócesis. La celebración por sus bodas de oro sacerdotales incluyó una misa el domingo 14 de junio y otra el lunes 15 con sacerdotes, obispos y el nuncio apostólico.

